"Babilonia" (Babylon, Richard Calder, 2006) nos transporta hasta elWhitechapel de 1888, hasta un Londres victoriano por el que campaa sus anchas Jack el Destripador. Allí, nos encontraremos conMadeleine Fell, nuestra protagonista, una joven que siempre ha soñado,desde que era pequeña, con Babilonia, pero no con la Babilonia en laque se había convertido, por su degeneración, parte de eseLondres victoriano en el que vive, sino con una Babilonia Mesopotámica existente en una dimensión paralela que se comunica connuestro plano existencial por medio de unos PortalesInterdimensionales: un mundo poblado y gobernado por las prostitutassagradas deIshtar, un mundo tan exótico, alienígena y subyugante, como peligroso, oscuro y mortal.Mitología mesopotámica, ocultismo nazi, conspiración Illuminati, lasempiterna unión del Eros y el Tánatos, la búsqueda de la propiaidentidad en la adolescencia, o la exaltación del amor fou, sonalgunos de los elementos de los que el talentoso y visionario RichardCalder se vale para componer una obra tan sensual, decadente, barroca, embriagadora, impactante, excesiva, mágica y bizarra, como loes "Babilonia". Ojo, no es este un libro para todos los paladares nipara todos los lectores, pero aquellos que sepan (o se atrevan)entrar en su juego, saldrán fascinados.